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| Pirineo catalán y francés. Pico de la Carbassa, agosto 2011 |
El pasado 15 de septiembre, los presidentes de los gobiernos de Catalunya, Comunidad Valenciana y Murcia se reunieron para reclamar que el Corredor mediterráneo sea uno de los ejes prioritarios en Europa, y que el Gobierno español lo defienda ante las instituciones europeas.
Primero, tengamos claro qué es el Corredor Mediterráneo. Hay mucha tinta ya gastada en
este asunto, por lo que intentaré seré breve.
El Corredor Mediterráneo es una red ferroviaria de ancho europeo, que irá desde el puerto de Algeciras hasta la frontera con Francia, pasando por la costa mediterránea de la península.
Como una imagen vale más que mil palabras, aquí tenéis un mapa de la futura infraestructura:
Para saber más sobre dicha infraestructura, y su estado actual, he encontrado esta presentación de Marzo 2011, del Ministerio de Fomento, que detalla la obra y sus beneficios.
Ahora bien, estamos hablando de una inversión de 51.300 millones de euros, para 1.300 km de vía de ferrocarril. 51.300 M€ es mucho dinero, contextuándolo, estamos hablando de más del doble que el presupuesto de la Generalitat de Catalunya para el año 2011.
Con la crisis actual, con la falta de dinero público, priorizar una obra de 51.300M€ es sacrificar muchos euros en otras políticas públicas para 1.300 km de vía de tren. Por lo tanto, la pregunta que surge es
¿Es necesario el Corredor Mediterráneo?
El Corredor del Mediterráneo pretende conectar los puertos españoles del mediterráneo, vía tren, con el resto de Europa. Esto es, una autopista ferroviaria para potenciar la circulación de mercancías.
La crisis actual ha acentuado lo que la Globalización ya nos ha enseñado: España ya no puede competir en salarios con las economías del Este de Europa, de China, y del Sudeste asiático. Por lo tanto, estamos dejando de ser una fábrica porque nuestra mano de obra ya no es barata. Una prueba es la disminución del peso de la Industria en el PIB español, tal como se observa en este gráfico, dónde la industria ha pasado de ser el 16,6% del PIB español en 1995 al 11,6% en el 2009.
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| Peso de los sectores económicos en el PIB (en %). Fuente: INE 2011 |
Por lo tanto hay que reinventarse. Tenemos en marcha diferentes frentes para substituir el vacío de la caída de la industria (nuevas tecnologías, Investigación, renovables, etc…), aunque la crisis actual está aplazando su desarrollo.
Uno de ellos es la logística, es decir, el transporte de mercancías. Y el Corredor del Mediterráneo es vital para impulsar este sector.
Para potenciar la logística hace falta dos elementos: una red de comunicación potente (el Corredor Mediterráneo) y un lugar para recibir, almacenar y enviar las mercancías (los puertos).
El Corredor del Mediterráneo conectará los 3 puertos españoles más importantes: Algeciras, Valencia y Barcelona, que concentran el 71,5% de los contenedores del sistema portuario español. Si le añadimos el resto de puertos por dónde discurrirá el Corredor del Mediterráneo, estos concentrán cerca del 80% de los contenedores de los puertos españoles. Para más estadísticas portuarias españolas, podéis acceder a la web de Puertos del Estado.
Por lo tanto, el Corredor del Mediterráneo será la red para dinamizar la logística, conectando los puertos principales entre ellos y con el resto de Europa.
Parece pues clara la necesidad del Corredor del Mediterráneo para que España sea la puerta logística del Sud de Europa y pueda ser rival para los países que ahora son la puerta logística de Europa: Alemania (puerto de Hamburgo)y Holanda (puerto de Rotterdam).
¿Qué pasa si no se hace el Corredor del Mediterráneo?
El Corredor del Mediterráneo en parte se realiza aprovechando la red de vía de alta velocidad que se está construyendo en España, red que es de ancho europeo.
Por lo tanto, si no se hace el Corredor del Mediterráneo (o se retrasa, visto como está el patio), con la situación actual, tenemos la siguiente afectación para los puertos de Algeciras, Valencia y Barcelona:
- Puerto de Barcelona: sí que tendrá acceso ferroviario con Francia (todos los tramos que faltan entre Barcelona y Girona están en ejecución), y ya tiene conexión ferroviaria con Madrid, vía ancho europeo (ancho UIC). Por lo tanto, Cataluña puede potenciar su sector logístico y puede jugar el papel de puerta logística del Sur de Europa.
- Puerto de Valencia: solo tendría acceso ferroviario con ancho UIC con Madrid, y de aquí a la frontera. Podría jugar un papel de puerto logístico para la península y su papel de puerta logística del sur de Europa se vería mermada por un mayor tiempo de desplazamiento de las mercancías hasta la frontera francesa
- Puerto de Algeciras: solo tendría acceso ferroviario con ancho UIC con Madrid, y de aquí a la frontera. Por lo tanto debería competir con Valencia para repartirse el papel de puerto logístico para la península. Ahora bien, puede jugar un papel de puerta de acceso de las mercancías hasta Europa ya que tiene más opciones que el Corredor Mediterráneo, como sería el futuro Corredor ferroviario central (en estudio desde Huesca hacia la frontera), el corredor ferroviario Algeciras- Madrid-País Vasco (en construcción), o el corredor Algeciras-Madrid-Zaragoza-Barcelona, tal como podemos observar en el siguiente mapa.

Conclusión, si no se hace el Corredor del Mediterráneo, entramos en una competición entre los puertos de Algeciras, Barcelona y Valencia para ser la puerta logística de España, pero queda claro que sin Corredor, también se puede potenciar la logística.
¿Si se hace el Corredor del Mediterráneo, podrá España competir en el mercado mundial de la logística?
Depende de la estrategia del Gobierno español. Si tenemos el Corredor, la competencia entre los puertos de Algeciras, Valencia y Barcelona se mantiene, pero hay otros puertos europeos que juegan en la misma liga.
De hecho un barco de mercancías procedente de China, una vez ha cruzado el Canal de Suez, tanto le da girar unos grados a babor o a estribor y dirigirse a Algeciras, Valencia, Barcelona, Marsella, Génova o Estambul, por decir los principales puertos que compiten para ser la puerta logística del Sur de Europa. ¿Qué hace que el carguero chino venga a Barcelona, por ejemplo, y no a Marsella? Las tasas portuarias, que son el precio que pagan los cargueros para movilizar mercancías. Cuanto más baratas más posibilidades de atraer mercancías.
Por desgracia, en España, las tasas portuarias las fija Puertos del Estado, y son las mismas para todos los puertos, con un margen de maniobra mínimo para cada puerto.
Por lo tanto, los puertos españoles entre si competirán en función de su capacidad de almacenamiento y de qué acuerdos tengan con centros logísticos en el centro de la península y en el resto del continente europeo (lo que se conoce como hinterland), pero no podrán competir con precios con el resto de puertos de la ribera mediterránea.
Por suerte, la capacidad de almacenamiento de los puertos de Algeciras, Valencia y Barcelona está resuelta: Algeciras es grande y esta creciendo, Valencia juega con el espacio de tres puertos, y Barcelona ya ha hecho las inversiones para ser más grande.
Por lo que se refiere al hinterland, también se está trabajando, los 3 puertos con proyección en el Magreb y acuerdos en el centro de la península, y en el caso de Barcelona, con más acuerdos en Francia.
Pero si los precios en el resto de puertos mediterráneos son más competitivos, de poco servirán los esfuerzos en obras (51.300 M€) y en acuerdos comerciales.
Conclusión: hardware sí, software también.
- El Corredor Mediterráneo es importante para que España, concretamente Andalucía, Valencia y Cataluña entren de lleno en el mercado logístico europeo.
- Si no se finaliza el Corredor, España puede competir en el mercado logístico europeo, ya existe la red ferroviaria para hacerlo.
- Pero sin una política tarifaria más flexible, dónde cada puerto pueda tener su política de precios, los puertos españoles pueden no ser una competencia seria para atraer las mercancías que quieren entrar en el continente europeo.
- En fin, que por mucho hardware (infraestructura) que hagamos, sin software (política) no podremos ser la puerta logística del Sur de Europa.